David Ortiz a los fanáticos de los Yanquis: "sacaron lo mejor de mí"; se fue de 4-0

SANTO DOMINGO. La actual, es la última serie que el Big Papi jugará contra los Yanquis de Nueva York. La decisión del retiro, tal como lo anunció el 18 de noviembre, se mantiene invariable y los Medias Rojas de Boston y los Yanquis, lo van a extrañar. El 2 de octubre concluye la serie regular para Ortiz y Boston.

Al fin y al cabo, propios y extraños terminan echando de menos a jugadores de su nivel, no sólo por su rendimiento dentro del parque, sino también fuera.

Ortiz comenzó ayer el primero de tres partidos contra los Yanquis, y desde su llegada a La Gran Manzana, resurgen los sentimientos provocados por la rivalidad con ese legendario equipo.

Esa rivalidad, en lugar de minimizar su entrega al juego, levantó más bien su intensidad, hecho que agradece a la fanaticada de los Yanquis, incluido los abucheos. “Gracias. De verdad. Ustedes sacaron lo mejor de mí”, escribió Ortiz en el sitio The Player’s Tribune. “Cuando ustedes me abuchean, es una de las mejores sensaciones del mundo”, manifestó Ortiz.

Y esos fanáticos son grandes testigos de lo que ha significado sacar lo mejor de Ortiz. En el 2004, los Yanquis estaban a un partido de barrer a los Medias Rojas en la Serie de Campeonato. Boston regresó para ganar esa fase ayudado por el bate de Ortiz, quien dejó en la memoria de los Yanquis un jonrón y dos empujadas y terminó bateando .387 con 11 empujadas. Ah, y fue electo el Jugador Más Valioso de esa serie.

Los abucheos han sido fuentes de motivación para el designado de lujo. “La intensidad de esa competición” contra los Yanquis “es lo que más voy a extrañar cuando termine”.

“Manny, Pedro y yo acostumbrábamos a sentarnos en el dugout mirando a los lanzadores de los Yanquis calentar y nos decíamos uno al otro, ‘bien, ¿cómo vamos vencer hoy a estos hijos de ***’”, dijo Ortiz a The Player’s Tribune.

Al Salón de la Fama

El diario The New York Times, era de esperarse, dedica un amplio reportaje al bateador designado de Boston. Uno de tantos puntos es sobre el Salón de la Fama.

La adversidad que enfrenta Ortiz es la de ser bateador designado. Pero los números están ahí y no deja dudas de que piensa en eso.

“Tú vas al Salón de la Fama si tú pones los números ¿correcto?”, dijo Ortiz al Times. “Cuando tú juegas tanto como he jugado y haces lo que he hecho, por supuesto que será importante”, sostuvo.

Si es por número, Ortiz ha puesto los suficientes, no sólo más de 500 jonrones (540), si no la cantidad de dobles (632) y es líder en su temporada de retiro, a sus 40 años, cuando ha alegado que una de las razones por las que se va, es el esfuerzo en prepararse para el juego. “Mi cuerpo está contando los días”, le dijo a Scott Lauber, de ESPN.

Despedida de Nueva York

Antes de que concluya la serie, David envió una carta a Nueva York por todas las experiencias vividas en esa ciudad, básicamente ante sus rivales.

El bateador de poder envió una carta para la ciudad, que publicó MLB.

“El día que ustedes pensaron que nunca iba a llegar está casi aquí”, dice breve carta. “Vamos a hacer uno para recordar. Vamos a hacer lo que siempre hemos hecho. Vamos a mostrarle al mundo qué tanto amamos nuestras ciudades y equipos. Y qué tanto amos este juego. Vamos a hacer que el 29 de septiembre signifique algo. Compartimos el terreno de juego como enemigos, pero siempre los respetaré como rival”, dice la carta.



Source: deporte