Medallistas olímpicos a pesar del hacinamiento

El laboratorio donde Gabriel Mercedes y Luisito Pié terminaron de formarse e hicieron sus bases antes de colgarse metales olímpicos en Pekín 2008 y Río 2016 es una instalación con serias limitaciones en la que cuesta realizar cualquier tipo de actividad.

En el Pabellón de Combates del Centro Olímpico la iluminación escasea, no hay equipos de aclimatación como abanicos o aires acondicionados, tampoco un comedor, los baños funcionan a medias, los atletas tienen que utilizar latas para bañarse, y no hay hospedaje para concentrar los equipos completos.

También falta utilería tan básica para deportes de combate como sandbags, no dispone de áreas de masajes, ni decir de un gimnasio o zona de sauna para realizar descargas musculares para deportistas que entrenan siete horas intercambiando golpes.

Un ambiente hostil, que incluye goteras cuando llueve y una humedad que mantiene activo un enjambre de mosquitos, para atletas de alto rendimiento que gozan de gran respeto internacional.

“No tenemos ningún tipo de comodidad. Estos jóvenes con el esfuerzo que hacen deben de ser tomados en cuenta para condicionarle donde hacen su vida. Un calor insoportable, no tenemos ventilación. Entiendo que debemos tener un poquito más de comodidad para poderle exigir a estos jóvenes”, se quejó Francisco Camacho, presidente de la Federación Dominicana de Taekwondo.

Es un fenómeno que afecta a otras disciplinas en el mismo edificio. Una pared separa el gimnasio donde se entrena la preselección nacional de boxeo con iguales precariedades. Allí se preparó Félix Díaz, de cara a su cita con la gloria olímpica en Pekín 2008.

Sólo nueve de los 63 países que clasificaron taekwondoínes a Río llevaron más atletas (4) que los tres de Dominicana y a nivel continental México y Estados Unidos, ya que Brasil estuvo sembrado.

“Así no podemos asegurar relevo, ni siquiera asegurar que estos mismos muchachos puedan repetir medallas bajo esas condiciones. Dije que no iba a pedir nada, lo que estamos pidiendo es que se nos evalúe y que de acuerdo con nuestra nota ganada se nos tome en cuenta”, dijo Camacho.

Antes de Río, atletas de taekwondo se quejaron a DL por la distancia que tienen que recorrer para almorzar, debido a que el Ministerio de Deportes no les envía los alimentos al lugar de entrenamiento.

Las promesas no han faltado, incluso en 2010 se colocó una valla anunciando la ampliación y mejora del complejo de combates, pero el proyecto se cayó en 2012, y el área se tomó para sembrar árboles.

Camacho, un exatleta y entrenador certificado internacional, tiene pendiente una reunión con el nuevo ministro de Deportes, Danilo Díaz, donde coloca en el tope de las prioridades pedirle el remozamiento de la instalación, que originalmente fue diseñada como área de calentamiento para los Juegos Panamericanos de 2003.

Un equipo completo de esta arte marcial coreana lo integran ocho atletas (cuatro en cada rama) en cada categoría, pero una preselección requiere entre 16 y 32 para entrenar y hacer los “pareos”.

De acuerdo con Camacho, en la actualidad sólo tiene cinco asignaciones en la Villa Olímpica de Las Américas. El lunes retoman las prácticas de cara a la Copa del Mundo de diciembre.

NPerez@diariolibre.com



Source: deporte