Bryan Ferry: "El amor ha sido mi droga"

MADRID. Con canciones como “Slave to Love”, “For Your Pleasure” y “Love is the Drug”, Bryan Ferry no lo puede negar: “El amor ha sido mi droga”, reconoce el veterano músico y compositor británico, haciendo bueno el título de uno sus temas, tras una vida marcada también en lo artístico por sus relaciones.

“Las mujeres han sido una gran fuente de inspiración para mí. El amor lo ha sido en general durante toda la historia y, desde un punto de vista creativo, sufrir por amor es más productivo”, afirma en una entrevista con Efe uno de los grandes seductores de la música y protagonista este fin de semana del Gibraltar Music Festival.

Nacido en el Washington inglés, en el seno de una familia trabajadora del condado de Durham, Bryan Ferry (1945) permanecerá siempre en la retina enfundado en un elegante esmoquin blanco, a la medida de unas canciones que, tras sus primeros tiempos como adalid del glam junto a David Bowie, le llevaron al terreno del “art rock”.

Este estudiante de Bellas Artes asegura que “la sofisticación no es algo que haya buscado realmente” a lo largo de su carrera, pero sí “hacer cosas interesantes”. Fue después de licenciarse cuando comenzó a escribir canciones y la música tomó un protagonismo cada vez mayor.

“Tan pronto como junté a Roxy Music, supe que la música era mi destino, que iba a ser gran parte de mi vida”, cuenta Ferry sobre la que fuera mítica banda que integró, entre otros, junto al mítico productor Brian Eno.

De aquella etapa quedarán numerosos éxitos como “More than This”, o las que hasta hoy son las canciones de las que más orgulloso dice sentirse: “In Every Dream Home a Heartache” o “Mother of Pearl”.

Sin abandonar el grupo, inició su carrera en solitario en 1973 con “These Foolish Things”, un álbum de versiones cuyo tema titular provenía de un elegante corte de los años treinta y que ayudó a cimentar a su alrededor la referida imagen de sofisticación, siguiendo la imaginería de sus “héroes de película”.

Justo cuando más alto brillaba la banda, tras cosechar dos números uno consecutivos en ventas en Reino Unido con “Flesh and Blood” (1980) y “Avalon” (1982), Ferry decidió poner Roxy Music en modo de pausa.



Source: Farandula