Censuran película “Santa & Andrés” en festival de Nueva York por presión de La Habana

SANTO DOMINGO. Carlos Lechuga, director del excelente filme cubano “Sandra & Andrés”, que acerca de la represión contra la homosexualidad en la isla revolucionaria, recorre numerosos festivales alrededor del mundo, protestó hoy desde su cuenta de Facebook, ante las presiones recibidas desde instancias oficiales de La Habana, por las cuales fue retirada su película de la Sección Oficial del 18 Havana Film Festival de Nueva York.

“Santa & Andrés”, una película que ha sido alabada por la calidad de su realización y la franqueza artística de su planteamiento, fue mostrada en el pasado Festival de Cine Global de República Dominicana, con un claro éxito de crítica y público, por lo que tuvo que ser reprogramada dentro del evento.

El filme, segundo de Carlos Lechuga, fue censurado anteriormente en La Habana por las autoridades culturales cubanas, quienes evidentemente no han cesado en el acoso sobre el filme.

La polémica recuerda la suscitada por “Fresa y chocolate”, del fallecido director Tomás Gutiérrez Alea (Titón), de cuyo estreno se cumplen este año cinco lustros, y que fuera nominada a los premios Oscar. En aquel entonces el diálogo entre los intelectuales y las autoridades políticas cubanas parecía ser más fructífero, y es leyenda que desde la presidencia de la Unión de Escritores y Artistas de Cuba (Uneac), su entonces presidente y hoy ministro de Cultura, Abel Prieto, tuvo que explicar a los miembros del Buró Político, en una proyección privada para aquellos, el significado revolucionario de la obra y defender a Titón.

Lechuga, quien en aquella época era muy pequeño y es nieto de quien fuese el último embajador cubano ante la OEA, de quien lleva el nombre, acaba de escribir en su cuenta de Facebook que “Luego de ser censurada en La Habana, a pesar del apoyo y el cariño de los cineastas cubanos, Santa y Andrés ha podido encontrarse con el público del mundo entero. Desde el respeto y sin ningún ánimo de afectar a Cuba, país al que amo y del que no me voy a ir, hemos acompañado nuestro filme tratando de no hablar de la censura y de centrarnos en las cuestiones artísticas del mismo, el amor y el deseo de la reconciliación entre los cubanos…”.

El joven director, quien se encuentra en el Festival de Cine de Guadalajara donde su largometraje compite, se defiende: “El equipo de nuestra obra ha sido comprensivo y abierto al dialogo con los censores. Creyendo que cualquier tipo de maniobra enrarecida en contra de la obra después de ya ser censurada era una cuestión impensable. Nunca nos hemos aprovechado de la condición que crearon alrededor del filme, sabemos que es una obra de arte. Santa y Andrés ha viajado a los festivales de Toronto, San Sebastián, Chicago, Zúrich, Ginebra, Republica Dominicana, Cartagena, Guadalajara, Los Ángeles, Miami, Punta del Este, y muchos otros y en ningún momento nuestro equipo de realización ha hecho nada en contra de Cuba”. Y explica que “El 18 Havana Film Festival de Nueva York, bello evento realizado por amigos de Cuba, nos habían invitado a ser parte de la competencia oficial junto a otras obras cubanas queridas y admiradas… En una nebulosa extraña me he enterado que autoridades cubanas han tratado de sacar mi filme del festival. En este momento el filme ha sido retirado de la competencia oficial, volviendo a ser excluido por su carga política”.

Lechuga, quien sabe muy bien las consecuencias de la censura, la misma que él critica en su obra, se preguntó “Mañana no sé qué tramaran para silenciar la obra que es mucho, mucho más que una idea política. ¿Qué es esto? ¿Cuál es el mensaje? Yo no estoy en guerra con nadie, yo solo he hecho una película y me costó mucho trabajo hacerla, ahora nada ni nadie la va a borrar”.

Carlos Lechuga, autor también de “Melaza” (2012), que fue también muy bien recibida por la crítica y el público tanto dentro como fuera de Cuba, expuso que desde la primera reunión el 14 de octubre del 2016 con el presidente del ICAIC, hasta ahora, no ha dado ninguna entrevista hablando de lo sucedido. “Si así tratan a los que se portan bien no sé cuál es el objetivo detrás de todo”, se pregunta.

Luego hace una declaración de lamentaciones y de principios: “Yo Carlos Díaz Lechuga, amo Cuba, fumo tabaco, me gusta la playa y he viajado el mundo entero. No tengo necesidad de pasar por este tipo de tratamiento. Ahora yo voy a seguir defendiendo mi película y acompañándola a donde pueda. 14 de marzo 2017”.



Source: Farandula