Finalizó ayer la XIX Feria Internacional del Libro de Santo Domingo

SANTO DOMINGO. Se cuenta que en el Ministerio de Cultura muchos han estado esperando que llegue el día de hoy, para ver qué sucederá con ellos. Los esfuerzos y las energías han estado dirigidos a garantizar el más complejo evento del sistema cultural, que este año ha estado descomplejizado al dedicarse casi únicamente al libro.

La XIX Feria Internacional del Libro de Santo Domingo, dedicada a República Dominicana, con énfasis a los escritores de la diáspora (de la cual estuvieron ausentes los más importantes) y a la figura histórica de Salomé Ureña, tuvo un protagonista: Mario Vargas Llosa. Después, el evento perdió protagonismo.

Para algunos la feria ha sido un rotundo éxito, para otros no tanto. A última hora, y faltando pocos días para su inauguración, hubo el cambio de mando en la cartera y Pedro Vergés, el flamante ministro, introdujo la variante de centrarse en el libro, y arrojar fuera del templo las demás manifestaciones del arte que antes acompañaban al libro (es verdad que a veces lo hacían invisible): “tomando en cuenta todas las circunstancias en que se desarrolló, esta jornada del libro ha sido exitosa”, expresó anoche el ministro y escritor en la clausura celebrada en el Auditorio Juan Bosch de la Biblioteca Nacional Pedro Henríquez Ureña.

Vergés expresó que en esta feria prevaleció la orientación hacia el libro y sus derivados, y enumeró que se pusieron a circular más de 200 nuevos textos, 41 de ellos editados por el Ministerio de Cultura. Destacó que durante esta jornada primó “la seguridad, el orden y el silencio”, condiciones que se requieren en un recinto donde se celebran eventos de naturaleza literaria como este.

“Esta edición probó que el libro debe ser el protagonista de su propio evento. Fue un adelanto, un esbozo de lo que será la XX versión a celebrarse en abril del 2017”, expresó.

“Los escritores de la emigración pusieron su acento en esta feria y por igual, la personalidad histórica de nuestra literatura a la que fue dedicada, Salomé Ureña, cuya figura fue ponderada de acuerdo a su dimensión en las letras nacionales y la lírica universal”.

En la ceremonia de clausura, celebrada en al auditorio Juan Bosch de la “Biblioteca Nacional Pedro Henríquez Ureña”, además del ministro Vergés, estuvieron presentes, Valentín Amaro, director del Libro y la Lectura; Pedro Antonio Valdez, Director Ejecutivo de la Feria del Libro; así como los viceministros de Cultura Ediltrudis Pichardo (Edilí) y Cayo Claudio Espinal, entre otros.



Source: Farandula